20 feb. 2017

Doctor Rat de William Kotzwinkle

Portada de Doctor Rat de William Kotzwinkle
autor: William Kotzwinkle
edición: Navona (2016)
género: distopía de laboratorio

cuatro estrellas

William Kotzwinkle no es un auténtico desconocido para mí. Tengo en casa un ineludible suyo publicado por Navona (todavía por leer) y su nombre me resultaba vagamente familiar cuando di por casualidad con Doctor Rat en una de mis jornadas dominicales en Sant Antoni. La genial portada de Jon Juárez, una sinopsis algo delirante y su cuidada edición me animaron a llevármelo a casa. Una vez allí descubrí que Kotzwinkle es un autor versátil y muy prolífico, y que la obra que tenía entre manos había merecido en 1977, un año después de su publicación, el prestigioso World Fantasy Award. Guiado por la curiosidad no dudé en encajarla entre dos lecturas y la acabé devorando en apenas veinticuatro horas.

Sinopsis

El doctor Rat es una rata de laboratorio que ha sobrevivido a innumerables experimentos de toda índole. Su bagaje en esto de la ciencia es bastante amplio y en base a ello se dedica a adoctrinar a sus congéneres de laboratorio para que se sacrifiquen en pos de la ciencia. En los momentos finales de sus vidas, cuando sus compañeros se resisten inútilmente a abandonar este mundo para ser un mero dato estadístico en contribución a la ciencia, el doctor Rat les suelta su arrogante monserga. Apreciamos entonces la especie de individuo que es: un ser megalómano y despiadado que se cree superior por el mero hecho de haber sobrevivido, una especie de científico loco peor que el de cualquier campo de concentración. Es un espécimen de la peor calaña, el más erudito y depravado de los roedores. ¡Una auténtica rata!

Fuera del laboratorio descubrimos a un grupo de perros. Son una jauría y corren libres campo a través guiados por una sensación irrefrenable. Nos introducimos en su conciencia colectiva (un auténtico clamor) y vemos que hay individuos de todo tipo: perros jóvenes y viejos, de familia bien pero también chuchos vagabundos, incluso canes salvajes surgidos del interior del bosque. Todos persiguen un olor familiar que les evoca su época de cachorros. Según parece no se trata de un hecho aislado: las televisiones de medio mundo dan cobertura a hechos similares alrededor del globo. Son muchas y muy variadas las especies animales que atienden una llamada de la selva cuyo propósito es totalmente desconocido para el hombre.

¡De qué manera nos han engañado los hombres
al hacernos creer que eran más sabios!
Astutos, sí, astutos como los coyotes,
pero la sabiduría solo está aquí,
en este estremecimiento, en esta libertad,
en esta comunión de todos nuestros corazones
en uno solo.

Opinión

Kotzwinkle es un autor incisivo y en ocasiones lúcidamente morboso. Doctor Rat es un libro original y divertido, delirante por momentos (no perdáis detalle de los fragmentos que aluden a las drogas y a las armas químicas), pero cargado a su vez de una conciencia irrefutable. Dice su editor que es esta una novela sarcástica en la estela de Rebelión en la granja que busca denunciar la crueldad del hombre hacia el reino animal. —Los animales viven en la oscuridad, sin la chispa divina que guía al hombre, sin alma —afirma en un pasaje el cientifico loco. Ello nos da una pista de por donde van los tiros de esta historia, que si bien se parapeta tras la vertiente cómica posee mucha carga de crítica social y no menos de componente emocional.

La muerte es la libertad es la máxima del macabro roedor. El Doctor Rat está en contra de las ideas revolucionarias y entiende que los animales de laboratorio deben sucumbir a su humilde (y glorioso) destino: vivir enjaulados, padecer dolores atroces y experimentos crueles, no ver nunca la luz del sol ni respirar jamás el aire de la libertad. En este aspecto la cantinela del maléfico doctor puede llegar a resultar algo cansina. La prosa imaginativa y ácida del autor pone el contrapunto a cualquier exceso de conciencia o de moralina. El canto coral del reino animal es complejo (quizás las de tortugas y perezosos sean las reflexiones más hermosas) pero sucumbe ante las mejores páginas del texto, aquellas que lo simplifican y lo convierten en una loca novela de contraespionaje donde tienen cabida premios Nobel, exposiciones pop-art y delirios humanos de una rata bajo el efecto de las drogas. He aquí una novela bipolar, una historia demente y extraña que brilla con luz propia por momentos y que transmite una verdad inmutable y dolorosa: la voz del hombre lo acalla todo. Esperemos que no sea así para siempre.

Ficha

"Doctor Rat" - William Kotzwinkle
Traducción de Antonio García Maldonado
Navona Editorial (978-84-16259-63-2)
332 páginas

13 feb. 2017

Luna de Ian McDonald

Portada de Luna de Ian McDonald
autor: Ian McDonald
edición: Nova (2016)
género: guerra de clanes en la Luna

tres estrellas

La Luna es un entorno hostil por naturaleza y tiene múltiples formas de matarnos. Lo habíamos visto mil veces en el cine, pero nunca antes en un libro como en Luna de Ian McDonald. Un nuevo punto de vista, sin duda. Una megacorporación, la Lunar Development Corporation, es la propietaria de la Luna; un mero espejismo político. El poder real, el músculo y el cuchillo, recae en los Cinco Dragones, cinco clanes con tecnología punta y un férreo legado feudal. El punto de partida es de los que causa un hype brutal. Solo existe un problema: Luna. New Moon es la primera parte de una trilogía e inevitablemente deja con ganas de más.

Sinopsis

Agua, carbono, datos y aire. Estos son los cuatro elementos que aparecen incrustados en el chib, un implante lenticular que llevan los habitantes de la luna, y sus niveles suponen la diferencia entre la vida y la muerte. Bien lo saben los habitantes más desfavorecidos de Meridian, aquellos que viven en la superficie, lejos de la protección que los habitáculos excavados proporcionan frente a la radiación cósmica. Marina y Blake son dos claros ejemplos: su día a día es pura supervivencia. La silicosis causada por el polvo lunar ha provocado un inicio de tuberculosis en el frágil cuerpo de Blake y Marina se desvive por ayudarlo.

Lucasinho es de familia adinerada y se juega la vida por gusto para rendir homenaje a la Dama Luna, conocedor que la última tecnología en servicios médicos está a su disposición por si algo sale mal; cualquier cosa con tal de impresionar a la bella Abena Asamoah. Ariel Corta, la reina de los tribunales y la más avispada de los herederos de Hélio Corta, tampoco se priva de lujo alguno. Son el polo opuesto a Marina y Blake. No viven hacinados en hábitats viejos y estrechos, sino en auténticos palacios. Y no les falta de nada, no en vano pertenecen a los clanes que dominan la Luna: los Cinco Dragones.

Los Mackenzie, metales; los Asamoah, servicios; los Vorontsov, con el monopolio de los viajes entre la Tierra y la Luna; los Sun, ambiciosos y siempre a la sombra; los Corta, amos y señores del helio-3 que abastece a la Tierra de energía. Ellos son los protagonistas de una lucha sin cuartel por el control de la Luna y de sus valiosos recursos.

Estoy en un equipo de inducción
de actividad de superficie. Caminamos
por la Luna. Hay mucho que aprender.
La Luna conoce mil formas de matarnos:
esa es la primera regla y prevalece
sobre cualquier otra.

Opinión

Comparar Luna con Juego de Tronos es, si más no, pretencioso, una desesperada jugada de marketing. Ian McDonald es un autor en auge en la literatura de género y sus obras han sido nominadas y/o han ganado premios de prestigio, pero no posee la contundencia narrativa de George R.R. Martin. El sistema de familias es una herramienta eficaz para posicionar al lector: es inevitable confraternizar con alguna de ellas, con sus rasgos particulares y con sus personajes. La batalla abierta por el poder (aquí hay sangre a raudales) también es un punto a favor, así como la tecnología lunar que propone el autor: el sistema Baltran, el movimiento perpetuo del Crucible o los cicladores viajando sin descanso entre la Tierra y su satélite. Los aspectos a su favor son muchos y contundentes.

Cuesta cogerle el truco a tanto personaje, tanto más cuando se desdoblan en sus IAs holográficas, y es fácil perderse entre la miríada de nombres. Pero es un proceso normal y a la larga uno se acostumbra y se decanta por sus preferidos (no les cojáis mucho cariño, por cierto). A pesar de su breve extensión el libro explica muchas cosas (demasiadas incluso) del presente y del pasado. La vida pretérita, la que tuvo lugar en el planeta azul, es irrelevante, un mero relleno, y quedarse en la Luna supone dejar atrás cualquier otra vida. ¡Pues eso, borrón y cuenta nueva! Igual de tediosos me han resultado los modelitos de Ariel Corta y las barrocas fiestas de la jet set.

En esta novela nos quedamos a medias pero a diferencia de la reseña de hace un par de semanas podemos decir que, por lo menos, hay bastante chicha. En resumen: el autor posee un elenco fascinante de personajes pero tiende en demasía a la retrospectiva. Las posteriores entregas prometen un fulgurante y vertiginoso futuro siempre y cuando no se eche la vista atrás. Veremos qué nos depara la Luna.

Ficha

"Luna. Luna Nueva" - Ian McDonald
Traducción de José Heisenberg
Nova (978-84-666-5933-8)
428 páginas

6 feb. 2017

Las chicas de Emma Cline

Portada de Les noies de Emma Cline
autor: Emma Cline
edición: Anagrama (2016)
género: narrativa

cuatro estrellas

La adolescencia es una época muy importante para el desarrollo de cualquier individuo, una etapa vital para forjar nuestro yo adulto. Con la distancia se convierte en un conjunto de anécdotas y aventuras (buenas y malas) que la bruma de la nostalgia tiende a desdibujar, pero mientras se vive es una época muy intensa: ansiamos ser libres para hacer lo que queramos, tenemos miles de sueños, nos creemos inmortales. Las sensaciones son muy vívidas, exacerbadas incluso. Tal fijación puede acabar degenerando en un recuerdo amargo de esta etapa llena de cambios, pérdidas y decepciones. Leyendo Les noies de Emma Cline abordamos de lleno este impasse trascendental que precede a la vida adulta a través de una realidad palpable y muy poética, alejada de los estereotipos de las series y películas americanas. Los pasos que guían la adolescencia se deben en gran parte a pequeños sucesos, a priori sin importancia, que hacen que nuestro subconsciente reaccione tomando una decisión. Serán estos inocentes designios los que lleven a la protagonista de la novela a internarse en el mundo de Les noies.

Sinopsis

Verano de 1969. Evie Boyd es una adolescente de catorce años que afronta los últimos días antes de ingresar en un internado. Su mente juvenil ansia volar con libertad y el nuevo curso no es sino un oscuro porvenir que prefiere obviar. Junto con su amiga Connie se dedica a malgastar los días intentando resaltar su belleza, buscando que alguien se fije en una chiquilla normal y bajita que tiene todo el futuro por delante. La situación en casa no mejora mucho las cosas: sus padres están recién divorciados y vive con una madre que anda algo perdida, recluida en rituales de belleza y en grupos de apoyo femeninos. El aura de su abuela materna, una actriz famosa, impregna buena parte de sus vidas.

Un día mientras está en el parque se topa con tres misteriosas chicas. Evie queda prendada de la ligereza de sus pies desnudos, de sus largas melenas, de su condición al margen de las normas establecidas. Las ve avanzar livianas sobre el césped como si fuesen ninfas y cuando una de ellas le dirige una sonrisa se establece un vínculo casi mágico, una suerte de hechizo. La protagonista decide entonces abandonar la seguridad del hogar en los cerros de Petaluma y dejar atrás los lomos dorados de sus libros de infancia para unir su destino al de Suzanne, la chica de cabellera oscura que la ha encandilado. En el rancho conocerá a Russell y al resto del grupo, y junto a ellos celebrará la fiesta del solsticio de verano. Evie cruzará entonces el umbral de un mundo que se le antoja mágico pero que no admite vuelta atrás si no es a través de unos recuerdos en ocasiones dolorosos.

Aquelles noies amb els cabells llargs
semblava com si flotessin per damunt
de tot el que passava al seu voltant,
tràgiques i aïllades.
Com reines a l'exili.

Opinión

Les noies es un un maravilloso viaje iniciático, una oda a unos hermosos sentimientos que difícilmente volveremos a hallar a lo largo de nuestro deambular por la vida. Se trata de una novela de sensaciones íntimas. Toda la historia se nutre de actos minúsculos y evidencias apenas perceptibles: el recuerdo del pelo oscuro pegado al cuello sudoroso y a los hombros desnudos, la impronta de dos cuerpos mojados sobre una roca calentada por el sol, la sonrisa de una joven desconocida en un parque,... Su lenguaje sutil, sereno y poético se ve acrecentado por el excelente trabajo de traducción de Ernest Riera. Todo ello hace del proceso de lectura una experiencia agradable y muy sensorial.

El sexo, la violencia o el rollo ritual no importan aquí demasiado. La autora se aleja con buen criterio (aunque a veces deba recurrir a ellos) y se centra en la relación de Evie con Suzanne. Ella es la catalizadora de todos sus actos, la persona por la que lo dejaría todo. Estamos ante una novela de personajes: Russell, el líder del grupo, músico frustrado y gurú espiritual del rancho; sus chicas, sus fieles perras del infierno, Donna, Helen, Roos y Suzanne; y Evie, la auténtica heroína de esta historia.

El libro deja un poso amargo pero hermoso. Los interludios, esos fragmentos del presente que introducen recuerdos del pasado, son quizás lo más flojo del mismo; aportan poco e interrumpen el flujo, pero esa es mi opinión. Lo mismo pasa con la masacre, un momento inevitable pero vacío, forzado, alejado del tono intimista que enaltece el resto de páginas. Lo mejor de la historia es apreciar como Evie descubre el modo de vida de las chicas, como se deja abrazar por el sentimiento de libertad y abandona sus prejuicios. Son esos momentos de intimidad casi hogareña, de liberación espontánea y natural, los que confieren a Les noies una pátina especial que hacen de esta una gran novela.

Ficha

"Les noies" - Emma Cline
Traducción de Ernest Riera
Editorial Anagrama (978-84-339-1536-8)
344 páginas

30 ene. 2017

Los gigantes dormidos de Sylvain Neuvel

Portada de Los gigantes dormidos de Sylvain Neuvel
autor: Sylvain Neuvel
edición: Stella maris (2016)
género: ciencia-ficción

dos estrellas

La portada y el título de un libro suelen ser buenos ganchos para captar la atención de un potencial comprador. No hay más que acercarse a una librería y pasear entre los expositores: nuestro sentido de la vista y los mecanismos ocultos del cerebro harán el resto. Yo reconozco que lo hago en pocas ocasiones, o si más no lo uso para descartar libros y no para escogerlos, pero en ocasiones es casi inevitable caer en la tentación y echar un ojo a la sinopsis de la contraportada. Los gigantes dormidos de Sylvain Neuvel es uno de esos libros que, inefablemente, atraen la atención de inmediato. Nunca antes lo había ojeado, solo había visto su portada en internet, así que cuando el destino quiso que cayera en mis manos me sentí sumamente afortunado. Hasta que hojeé sus páginas. De entrada la distribución de los capítulos sembró en mí la semilla de la duda, pero aun así me lancé con ilusión a por él. Poco a poco su prosa ha conseguido rebajar mis altísimas expectativas y ha acabado por mostrarme una gran verdad: no es oro todo lo que reluce.

Sinopsis

Escritos e hilvanados como un conjunto de expedientes desclasificados, los capítulos de Los gigantes dormidos nos sumergen en todo tipo de documentos (entrevistas, informes y transcripciones, incluso artículos periodísticos) para acabar construyendo una historia que tiene el acierto de mezclar diversos géneros. La premisa de partida es de lo más original: el hallazgo de una mano gigantesca hecha de metal y con unas misteriosas inscripciones a la que los expertos confieren una antigüedad asombrosa, haciendo imposible que esta sea obra del hombre.

Rose Franklin tenía once años cuando descubrió accidentalmente la mano en una localidad de Dakota del Sur; diecisiete años más tarde está a cargo de la investigación del objeto que ella misma encontró. La oficial Kara Resnik es una temeraria piloto de helicópteros del ejército estadounidense cuyo aparato cae abatido por un extraño artilugio durante una misión en Turquía, algo que la marcará para siempre. Un hombre misterioso del que nada sabemos es quien hace las entrevistas: de ellas se deduce el carácter manipulador de quien se mueve a gusto en las sombras de la burocracia y de las agencias secretas. Ellos tres son algunos de los hombres y mujeres que se verán atrapados por el hechizo de esa enorme mano robótica que esconde un poderoso y temible secreto.

Eran un pueblo muy sabio, una raza
de artistas e ingenieros con unos
conocimientos inigualables sobre
la estructura del universo.
Eran capaces de construir casi
cualquier cosa, manipular la materia
y utilizar la energía en modos
que nadie más conocía.

Opinión

He aquí un eficaz blockbuster literario que logra su propósito de entretener (de sorprender incluso) pero que adolece de los pecados endémicos de este tipo de productos: trama previsible, personajes planos y estereotipados, giros rudos y algo forzados,... Su narrativa es muy cinematográfica y remite a obras como The X-files o Pacific Rim y precisamente por ello su potencial visual se ve algo mermado. A pesar de todo Sylvain Neuvel se esfuerza por resultar efectivo y hace uso de una prosa llana y directa, repleta de elementos contextualizadores que no hacen sino recalcar la idea de que lo que se nos explica ya lo hemos visto antes o nos suena vagamente.

El punto de partida de la novela muy interesante y su lenguaje es conciso y está exento de florituras. Hasta aquí todo perfecto. La historia está bien narrada, aunque la forma de distribuir los capítulos genera saltos y da una ligera sensación de inconexión e incoherencia; el caso del género de Ryan Mitchell es, por lo menos, sorprendente. El libro arranca con la promesa de una potente intriga tecnológica para luego acabar enmarañándose en conspiraciones gubernamentales y giros absurdos que ralentizan la acción y (¡he aquí el gran problema!) no conducen a ninguna parte.

Es demasiado obvio que esta es una novela de introducción. El meollo de la cuestión, toda la acción que el lector ansía ver nada más descubrir el secreto, se reserva para posteriores entregas. Pese al efectivo cliffhanger (tan en boga hoy en día) que el autor se guarda hasta el final el resultado no es satisfactorio. Si estáis dispuestos a aceptar estas condiciones adelante, id en pos del libro; si no tenéis ganas de quedaros a medias quizá merezca la pena esperar a tener el segundo tomo entre manos. Mi humilde opinión es que es un buen ejercicio de entretenimiento que va de más a menos a causa de su previsible evolución y que trescientas páginas son demasiadas para lo que se me antoja como un simple prólogo. Habrá que esperar pues a posteriores entregas para ver adonde nos quiere llevar el autor, aunque a esas alturas un servidor quizás se haya apeado ya del tren de Los gigantes dormidos.

Ficha

"Los gigantes dormidos" - Sylvain Neuvel
Traducción de Juan Gabriel López Guix
Stella maris (978-84-16541-68-3)
350 páginas

2 ene. 2017

Perseguir los sueños

Portada del Gotham Writers' Workshop para escribir ficción
Sentar un precedente es algo muy peligroso, sobre todo cuando sirve para romper una rutina que llevabas cumpliendo disciplinadamente durante mucho tiempo. Pero a veces es necesario tomarse un respiro, coger perspectiva y lanzarse en pos de los sueños. Y tras casi dos años de reseñas ininterrumpidas el momento ha llegado.

Leer me apasiona. Solo hay una cosa que me guste más que devorar libros: idear relatos y plasmarlos en papel. Y en eso estamos. La idea no es escribir una novela (todo llegará) sino un par de relatos. Deseo ir pasito a pasito, avanzar sin agobios y no plantearme retos imposibles de asumir a corto plazo. Hay en el horizonte dos certámenes de relatos de lo más atractivos y un servidor quiere presentar sendos cuentos con cara y ojos. Y para ello es necesario disponer de tiempo, de una cantidad ingente de tiempo.

—¡Pero si escribir una reseña son diez minutos! —diréis. No para alguien que tiende a darle mil vueltas a las cosas. Las reseñas no son una excepción y la escritura aún menos. Este último es un proceso creativo que abarca las veinticuatro horas: imaginar, escribir, releer y pulir son engranajes que giran sin parar en mi cabeza. Solo por ella uno no duda en levantarse a las tres de la madrugada y pasarse una hora intentando plasmar el sueño que acaba de tener. La escritura es una amante muy celosa: exige cariño y dedicación para hacerla crecer. Hay que establecer rutinas y dedicarle un hueco a diario, como si fuese un trabajo, con la salvedad que no te pagan pero haces lo que te gusta.

La única forma de sacarle horas al día es disminuir las lecturas y abandonar las reseñas por un tiempo limitado. No dejaré de leer, en absoluto. Me dedicaré a leer algún que otro relato y aprenderé de la gente de la Gotham Writer's Workshop. Volveré. Quizás pasen unas semanas, quizás solo unos días, no lo sé. Ojalá escriba algún día otro post relacionado con la escritura, uno que sirva para certificar que los sueños se pueden cumplir, que solo son necesarios esfuerzo y convicción para alcanzarlos.

Un fuerte abrazo.
@pancromatic

26 dic. 2016

Ciudad de Clifford D. Simak

Portada de Ciudad de Clifford D. Simak
autor: Clifford D. Simak
edición: Minotauro (1988)
género: fábulas perrunas de ciencia-ficción

cinco estrellas

No puedo iniciar la reseña de otra forma que expresando mi agradecimiento a la persona que me prestó este libro: el karma te recompensará con una vida plena, amigo Gonzalo. Os adelanto ya que Ciudad de Clifford D. Simak es una auténtica maravilla, una delicia que tenéis que leer por el simple placer de descubrir a este autor (si no lo habéis hecho ya). Galardonado con el Hugo Award en 1964, Simak fue nombrado Gran Maestro de la SFWA años más tarde. Fue un autor prolífico, muy activo durante casi veinticinco años, con una obra cuyo nivel alcanza cotas de excelencia reservadas para unos pocos. He aquí ocho relatos que vaticinan el ocaso de los hombres, ocho historias narradas por perros (sí, he dicho perros) que causarán pavor a los cachorros que se acurruquen junto a la lumbre en una noche fría y oscura, no en vano estas páginas evocan mitos y leyendas ancestrales: las de unos extraños seres que poblaron el planeta hace milenios y que eran conocidos como websters hombres.

Sinopsis

Las ciudades son vestigios del pasado y la gente las abandona paulatinamente en favor del campo. La energía nuclear es una realidad; los cultivos hidropónicos están al alcance de cualquiera; los aviones y los helicópteros particulares han sustituido al automóvil y las autopistas son ahora infraestructuras obsoletas invadidas por la maleza. Una auténtica revolución tecnológica lo ha cambiado todo pero Gramp sigue anclado al pasado, a las vivencias que atesora en sus cálidos recuerdos, momentos que cada día parecen más lejanos. Cuando su amigo Mark le comunica que también se marcha se siente traicionado. Igual que John J. Webster, que ha trabajado durante muchos años para una ciudad que se está muriendo. Igual que Ole y Martha, granjeros a los que la nueva sociedad les ha robado la esperanza. Las ciudades se hunden y los vagabundos huyen en pos del sol y de la lluvia, de la caza y de los cultivos.

La mansión de la familia Webster se aposenta sobre la colina desde hace mucho tiempo. Es una casa solariega de paredes forradas con paneles de madera noble, con habitaciones caldeadas por hermosas chimeneas y cuyos criados recorren silenciosos sus pasadizos. Pero no se trata de un servicio cualquiera, son robots diseñados para prevalecer cientos de años y servir a generaciones enteras. Parece una época pretérita pero estamos en el futuro: el hombre ha viajado a Marte y pronto conquistará Júpiter. En el vientre de esta vieja casona hay una habitación secreta, un estudio en el que tradición y modernidad se aúnan; será aquí donde tenga lugar el diálogo íntimo entre un hombre y un marciano. Y todavía faltan seis relatos más, todos ellos fabulosos, todos hilvanados por el porvenir de la familia Webster y por los perros, una curiosa argamasa que cohesiona y da coherencia a un conjunto de cuentos extraño y perturbador, de lo mejor que un servidor ha tenido el placer de leer.

La llovizna caía de los cielos plomizos
como a través de un tamiz, como humo
que flotase entre los árboles desnudos.
Borraba las siluetas de los edificios
y ocultaba el horizonte.
Relucía en las pieles metálicas
de los robots silenciosos
y plateaba las espaldas de los tres
seres humanos atentos al hombre
de vestiduras negras
que leía de un libro.

Opinión

En Ciudad los canes hablan y tienen nombres humanos: Nathaniel, Towser, Ebenezer, Joshua,... No es nada nuevo, Miguel de Cervantes ya lo hizo en El coloquio de los perros, pero Simak va más allá: si no fuese por el lenguaje y las manos, los perros serían hombres, y los hombres, perros, sentencia un personaje. Los canes han dejado de ser el mejor amigo del hombre para convertirse en albaceas de su extinto legado. La aniquilación de la humanidad se inicia con la desaparición de las ciudades y se diluye en el tiempo a través de ocho maravillosos relatos repletos de imaginación. En apenas trescientas páginas veremos transcurrir miles de años y seremos testigos de los mayores logros de la humanidad, como la ardua conquista de Júpiter, pero también de su decadencia fruto de su carácter dominante y violento.

Clifford D. Simak nos narra el destino de la humanidad, su inevitable ocaso, a través de una prosa depurada y hermosa plagada de seres surgidos de cualquier ámbito de la literatura fantástica: perros parlantes, robots asilvestrados, seres mutantes, duendes tras los muros,... Su estilo elegante y reposado nos permite contemplar pasajes que parecen surgidos de un cuadro o de una fotografía antiguos, pero las escenas campestres tienen aquí la pátina argéntea del futuro y de la modernidad. Más allá de un profundo análisis de la condición humana hallaremos en el texto respuestas a algunas preguntas que nos asaltan nada más comenzar el libro. He aquí una hermosísima fábula que merece mucho la pena leer, un conjunto de relatos que va mucho más allá del simple entretenimiento y que deja en nuestro subconsciente un poso difícil de olvidar, un rescoldo de una época pasada (o quizás futura) que nos acerca al resurgir que todo fin conlleva.

Ficha

"Ciudad" - Clifford D. Simak
Traducción de José Valdivieso
Minotauro (978-84-450-7072-X)
307 páginas

19 dic. 2016

Hipermatrònic de Sergi G. Oset

Portada de Hipermatrònic de Sergi G. Oset
autor: Sergi G. Oset
edición: Orciny Press (2016)
género: minificciones para enfermos del fantástico

cinco estrellas

Vivimos en la era de la inmediatez y del exceso: cuanto más mejor y a poder ser ya mismo. Eso es lo que nos transmite la sociedad. La literatura no se ha mantenido al margen de esta norma y el resultado es la publicación de una cantidad ingente de libros, muchos de ellos agrupados en trilogías, tetralogías y demás sagas sin fin que cotizan al alza. Un exceso de información en el fondo, un derroche de palabras muchas veces innecesario, la antítesis de la reflexión, del ritmo pausado y del menos es más. Me declaro amante del slow reading y por ello afirmo sin rubor que Hipermatrònic, l'hiperbreu que va sorgir de l'espai profund de Sergi G. Oset es un libro muy necesario, un bálsamo en esta vorágine de tramas y personajes, una apuesta valiente y arriesgada en lengua catalana que ensalza la labor del escritor como artesano de la palabra.

Opinión

No hay trama posible en este libro: las ciento once historias que lo componen son independientes. Se pueden agrupar funcionalmente en un corpus central (que incluye referencias a Star Wars, un análisis del ciberpunk o un homenaje a Max Aub entre otros) y en un apéndice con el legado de este experimento, pero cada ente es único, libre e irrepetible. Los factores comunes de este conjunto de relatos son la velocidad y el impacto (y aquí parafraseo a David Roas). Sergi G. Oset hace del What if su lema vital y lo retuerce hasta obtener ucronías bastardas, cruces imposibles y spin-off surrealistas; solo así se logra fusionar Blade Runner con Game of Thrones o se atisba el reverso más oscuro de El Padrino.

Enriqueta Martí, Andrei Chikatilo, Hannibal Lecter
i Jack l'Esbudellador, tancats, un cap de setmana
plujós d'estiu, en un casalot d'estiueig
d'una població suïssa, es repten, per matar
l'avorriment, a concebre i escriure el crim
més escabrós que se'ls acudeixi. Amb l'excitació
del moment, deicideixen deixar-se de romanços
i posar en pràctica tot aquell esclat
de creativitat macabra.

El uso sutil de la elipsis y del aforismo, del epigrama o del epitafio, de la metáfora y del símil son los cimientos en los que se asientan estos relatos hiperbreves, estructuras cortas y acotadas repletas de ambigüedad pero nunca exentas de contenido. El autor prescinde aquí de las descripciones, acentúa (y exprime) el carácter in media res de las historias y formula monodosis literarias impregnadas del amor por la literatura y el cine de género. No es obligatorio ser un fan acérrimo de estos mundos pero el conocimiento aumenta el placer de su lectura; es entonces cuando la sátira y el humor negro despliegan sus alas y nos atrapan por completo.

—Porteu Fusta! Més fusta!— udola,
desencaixat, Groucho, mentre intenta apuntalar
la porta que separa la cabina atapeïda
de passatgers histèrics del vagó
de zombis famolencs.

La literatura reside en ocasiones en los grandes sellos editoriales y en sus flamantes autores, pero la mayoría de veces subyace tras las portadas de editoriales pequeñas e independientes que apuestan por escritores poco conocidos. Hipermatrònic es un ejemplo clarísimo de ello. ¿Quién sino Hugo Camacho se atrevería a editar un conjunto de microrelatos en los que el título es más largo que alguno de los propios textos? Las historias son aquí como pequeñas islas rodeadas de un océano de espacio en blanco (y en esta ocasión tomo prestadas las palabras de Sebastià Roig). Urge entonces que el texto sea contundente a la par que conciso, pues acecha el oscuro peligro del ridículo o, peor aún, de la indiferencia. Pero el autor sale muy bien parado, haciendo gala de una soltura y un criterio excelentes, no en vano esta es su tercera incursión en la microficción después de Paràsits mentals y El último vuelo del Microraptor.

L'impuls d'un motor de curvatura
em fa veure les estrelles.

Los relatos hiperbreves no son una novedad. El uso de herramientas como twitter ha agilizado el ingenio de los escritores, obligándoles a sintetizar historias en apenas unas decenas de caracteres, haciendo de la brevedad un arma poderosa. El concurso que la web El Biblionauta organiza anualmente es un claro ejemplo del auge de esta tendencia. Aunque no es fácil destacar sobre el resto Sergi G. Oset logra brillar con luz propia en este ámbito: el autor gracienc ha sabido destilar la esencia de una obra magistral como El diccionario del diablo de Ambrose Bierce y adaptarla a nuestros tiempos. Si a eso le sumamos una de las mejores portadas que recuerdo en años (Branca Studio ha vuelto a dar en el clavo) el resultado es una obra divertida, asombrosa e inteligente, alejada del mainstream y por consiguiente con poca repercusión en el mercado, un detalle que lejos de restarle méritos la convierte en algo infinitamente valioso.

Ficha

"Hipermatrònic, l'hiperbreu que va sorgir de l'espai profund" - Sergi G. Oset
Orciny Press - Colección Tar, 6 (978-84-945181-5-7)
157 páginas